Entrenando al mejor tirador de todos los tiempos en la liga EBA

Durante las temporadas 02/03 y 03/04 tuve la suerte de entrenar entre otros, a dos de los jugadores españoles más destacados de siempre en la liga EBA, Javier Juárez, en la foto el nº 12 (actual entrenador del EBA y junior del Real Madrid) y Carlos García Ribas (en la foto el nº 10), en torno a los cuales hacíamos girar el juego del equipo y en especial en el plano ofensivo.

Con este artículo me voy a centrar en Carlos, al cual deseo homenajear personalmente con este artículo, varios años después de su fallecimiento en un lamentable accidente de tráfico en el 2009, para que quien lea el artículo y no lo conociera, pueda hacerse una idea de lo que motiva el título de mi redacción.

Carlos comenzó su trayectoria en el baloncesto en Colegio San Agustín, de ahí a destacar en la cantera del Real Madrid, siendo sonados sus 44 puntos al FC Barcelona en la final del campeonato de España cadete o los 41 en la final del campeonato de España juvenil al Estudiantes. Varias veces internacional disputó el Torneo de Mannheim. Siendo júnior, era habitual con la plantilla ACB durante la temporada 88/89, ganando una Copa del Rey y siendo miembro del mítico equipo del Real Madrid de la liga no ganada de “Petrovic”, de la Recopa de Europa y del famoso Open McDonald´s contra los Boston Celtics de Larry Bird. Con el mismísimo Drazen Petrovic se quedaba en numerosas ocasiones, para asistirle en sus 500 lanzamientos cuando acababan los entrenamientos.

En su etapa sénior pasó por la 1º Nacional y la EBA (lo que sería ahora la LEB Oro), por el Dribling y el Disermoda, antes de jugar en Colmenar Viejo tentado por Javier Juárez, recalando en el club del Norte de Madrid justo una temporada antes de mi llegada, donde compartimos dos temporadas, en las que en la segunda de ellas, con la baja en varios partidos de Javier, se coronó como máximo anotador de todas las competiciones organizadas por la FEB.

Durante mi segunda temporada en Colmenar, la tercera para Carlos, batió todos los registros anotadores, las bajas de Javier Juárez por lesiones, por estar convaleciente de una operación, y en otras ocasiones por sanción,  hacían que Carlos se tuviera que echar a las espaldas al equipo de cara al aro rival, lo que le encantaba. Muchos partidos la baja de Javier nos impedía ganar, pero Carlos nos permitía competir.

Durante la temporada la Revista Gigantes le dedicaba unas páginas a Carlos con el rótulo “Se tira hasta las zapatillas”. Su media al final de temporada desde el triple era del 45,8 %, con una media de lanzamientos de 13,25 triples por partido, para anotar más de 6 triples por partido y con una media de 27,6 puntos por partido (casi duplicaba sus números de la temporada anterior mejorando además su porcentaje de tiro de campo).

Carlos, en pretemporada, como casi todos los jugadores, no llevaba bien lo de correr, corría en los físicos cuando llegaba por necesidad, no por convencimiento, él ya se consideraba en forma con su horas extra los miércoles con los veteranos del Madrid y en el SEU, jugando durante horas en las pistas exteriores de la Ciudad Universitaria, y lo cierto es que a pesar de que se perdía muchos físicos de Alejandro Yusta,  que tenía a todos como motos, él llegó a tope al inicio de temporada con su particular pretemporada.

En el primer partido de liga de la temporada 03/04 visitábamos a un debutante en la categoría, con la baja de Javier y de nuestro pívot titular Benjamín de la Fuente, Carlos metía 52 puntos con 45 de valoración , con triples de más de siete metros, que entonces no era muy habitual.

El último partido de Carlos con la camiseta de Colmenar nuevamente sería épico. Getafe, rival directo, el que perdía prácticamente se quedaba en posición de descenso. Estábamos, sin saberlo, ante un partido para la historia de la liga EBA. De nuevo Colmenar con bajas, el partido no apto para cardiacos desembocaba en otra prórroga, pero en el periodo extra nuevamente  el partido se nos escapaba de las manos y el desconsuelo de la derrota no nos permitía ser conscientes de que estábamos ante el record conseguido por Carlos, 51 puntos, para meter 13 triples sobre 23 intentos. A día de hoy, si no me equivoco sigue siendo el record en EBA, donde Antonio Manuel Seijo del Santo Domingo Betanzos le sigue con  12 triples, desde hace un par de años.

El juego ofensivo del equipo, estaba configurado para que cuando no pudiera anotar Carlos, anotara Javier y viceversa, cuando las defensas se volcaban sobre ellos llegaba el turno al resto del equipo para castigar los errores defensivos, era la única forma de que dos jugadores con tanto baloncesto  pudieran rendir juntos. Habitualmente nuestro juego ofensivo partía de varios comienzos diferentes para jugar el flex, intercalando diferentes movimientos que permitían recibir liberados a Carlos para tirar o a Javier para romper al aro o lanzar. Uno de los movimientos que más utilizábamos para que Carlos y Javier pudieran anotar, era la sucesión de bloqueo directo tras bloqueo indirecto. Partiendo del poste bajo lado fuerte, procurábamos que Javier se liberarse con bloqueo indirecto en 45º en el triple, para que según recibía tener montado el pick and roll, que con Carlos abierto en el lado débil obligaba a las defensas a elegir si defender el carril central el bloqueo y continuación liberando a Carlos abierto en el triple o renunciar a la ayuda.

Javi rompía al aro con la ventaja que le daba la dureza en los bloqueos de David Martín y Benjamín de la Fuente, dos tipos duros de los de verdad que disfrutaban con esos bloqueos y con las continuaciones. A Carlos le gustaba mucho comenzar este movimiento en el poste bajo, porque le encantaba postear y tirar desde ahí a la media vuelta, al igual que recibir el pick&roll para lanzar a media distancia o de tres.

Como entrenador y tras mi primera experiencia en categoría sénior, tras la oportunidad que me brindaron en el Escolapios de Pozuelo en 1º Nacional, Colmenar Viejo me llamaba para dirigir al primer equipo, que tras su descenso de la temporada 01/02 con la reducción de equipos en la liga, la FEB nos admitía en EBA, pero  en el grupo E (Navarra, Aragón, Levante, Castilla la Mancha,  Murcia, más Alcalá de Henares).

La plantilla estaba confeccionada en torno a la figura de Javier Juárez con muchos jugadores que venían de jugar en el equipo vinculado de San Agustín de Guadalix, de la plantilla anterior solo quedaba prácticamente Javier y dos más, el presupuesto para jugadores era cero y era vital convencer a Carlos García Ribas para que siguiera en el equipo. Tras ver muchos videos del equipo, tenía clara la magnitud como jugador de Javier y de Carlos y en una tarde de Agosto en una cafetería cercana al Canoe, una Fanta naranja y diez minutos bastaron para convencerle, a pesar de los “viajes”, dos movimientos ofensivos diseñados para que él y Javi lideraran al equipo en la anotación, más el prurito del descenso 01/02, bastaron para su continuidad sin olvidar su amistad con Javier.

Durante la temporada 02/03 con Colmenar Viejo solo ganamos un partido fuera de casa, en Paterna,  justo el necesario tras hacer del Lorenzo Rico un fortín, para que un total de 11 victorias supusiera la permanencia y volver al grupo centro la siguiente temporada. Como visitantes, no había presupuesto para hacer ni una sola noche de hotel. Viajábamos, jugábamos y volvíamos en el día; la cita muchos días era a las 06.00 AM en la ciudad deportiva del Madrid. Carlos, había partidos que viajaba en su coche, porque según acababa y se iba a otra provincia a jugar con los veteranos del Real Madrid.

Los registros personales de Carlos fueron destacados (15,4 pts. por partido para un 41,2% tiro de campo),  pero discretos en comparación a los de Javier (24,5 pts. por partido) que cuajó una gran temporada destacando entre los mejores anotadores de la liga EBA.

En otro partido en liga, contra el líder, el Bansander de Ángel Manzano, el equipo de la liga que mejor defendía, nuevamente una baja de Javier, en esta ocasión pactada por una operación (jugó varios partidos con hernia inguinal y ajustandose el calendario se operó para que su ausencia fuera contra los equipos de arriba, ya que nuestro objetivo era la permanencia). Bien, con esta baja, Carlos nuevamente tendría que tirar del carro. Ángel Manzano planteó varias defensas orientadas a parar a Carlos, diferentes tipos de zona, mixtas, marcajes individuales, dos contra unos a la salida de los bloqueos, pero nadie podía parar a Carlos cuando entraba en trance con el triple, 11 de 16 ese día, en el que el mejor equipo defensivo de la EBA solo tenía que preocuparse por él, Carlos ese día metió 47 puntos.

 

Hubo más partidos inolvidables de Carlos, en San Fernando y con bajas importantes como las de Javi o Chus de León (que descolgó las botas a pesar de su hernia de espalda) a Carlos solo le faltó que le sacaran a hombros del pabellón, tras dos prórrogas anotó 43 puntos, a pesar de ser uno de sus peores partidos desde el triple. No ganamos pero la capacidad de competir que mostró el equipo con su liderazgo, nos impulsó a creer que podríamos ganar el siguiente y decisivo partido frente a Getafe  a pesar de las bajas y del esfuerzo realizado en un partido de 50 minutos con solo siete jugadores disponibles.

El partido de Getafe era “el partido”, estaba todo en juego. Carlos era el objetivo a parar por los rivales y había que introducir algo contra el scouting de Getafe, así que ante las bajas para el partido clave , en el último entrenamiento trabajamos una jugada nueva para intentar sorprender y vaya que lo hicimos:

Introducimos un bloqueo doble stack en el codo del tiro libre, para que Carlos se liberara para tirar de tres desde la frontal, generando opciones para que los bloqueadores pudieran continuar al aro liberados en caso de cambios en los bloqueos, donde Benjamín y Adrían consiguieron también ventajas (ver estadísticas) . Pero buena parte de los 13 tripes de Carlos, fueron generados por este movimiento  exclusivo para este partido.

Los números de la temporada 03/04 aún se mantienen vigentes y con ellos la figura de Carlos García Ribas, quizás el mejor anotador de todos los tiempos de la liga EBA. Como entrenador no conseguí cumplir el objetivo marcado a principio de temporada de conseguir la permanencia de forma directa, en un equipo donde solo ganamos 10 partidos en la temporada, pudiendo salvarla posteriormente en los despachos y gracias a que los descensos de la liga LEB y los no ascensos de Nacional lo permitieron. Esa temporada el baile de fichas, con muchas bajas a pesar del empuje de jóvenes jugadores de la cantera como Adrián Barrero, Luis Masso o Daniel Rodríguez, fichajes a mitad de temporada de jugadores entonces desconocidos como Carlos Arjonilla, pescado a mitad de temporada de un equipo de 2º división autonómica, o el fichaje de jugadores que ya habían colgado las botas como Carlos Recio o Chus de León, hacían que el compromiso de Benjamín de la Fuente y Carlos García no fueran suficientes con las ausencias de Javi; el equipo sin Javier Juárez estaba cojo, Javier que era y es un portento físico, esa temporada comenzó a tener lesiones que hasta la fecha no había tenido y a pesar de forzar al máximo siempre, su ausencia evidenciaba que el baloncesto es un juego de equipo y aunque el equipo se adaptaba y Carlos García Ribas se ponía la capa para convertirse en un anotador de leyenda, el conjunto competía pero no llegaba sin Javier. Aun así, Colmenar Viejo tiene en su historia a un jugador que hizo historia esa temporada, los números de Carlos, son de cómic de superhéroes: 41,9% en el tiro de tres, una media de 27,8 puntos anotados por partido manifiestan que el record de los 13 triples no es algo de un solo día. Los números totales de Carlos de esa temporada aún se pueden visualizar en las estadísticas oficiales de la FEB:

Carlos no llegó a la penúltima jornada con Colmenar, tras romperse el tendón de Aquiles en un partido con los veteranos del Real Madrid, lesión que habitualmente suponía seis meses de parón, su tesón le hizo estar listo en tres meses y medio, el equipo con el que volvió a vestirse de corto era Torrelodones, su municipio en 1º división autonómica, donde me pidió personalmente que le siguiera entrenando ya que se veía rodeado de demasiada gente joven, no pude seguirle en la aventura ya que mi compromiso estaba con Villaviciosa de Odón en 1º Nacional. Ese año, Carlos volvió a la EBA de mano del Cref Hola, pero muy poca gente sabe que durante su lesión del talón y tras el temporadón realizado en Colmenar, el Baloncesto León de LEB oro de Ángel González Jareño, quien ya le había entrenado en la cantera del Madrid, le hizo una oferta, oferta que renunció por no moverse de Madrid, del lado de su amada Almudena y de sus hijas, ya que además acababa de emprender un nuevo negocio con la ayuda de su mujer y su suegro.

En un artículo del Marca, Juan Pablo Bravo, relataba lo siguiente: en mayo de 2008 se celebró en Madrid la Final Four. Paralelamente la Euroliga preparó un torneo de veteranos en el Magariños, la Jugoplastica de Kukoc y Radja ganó bien al Madrid, pero Carlos se hinchó a triples. Cuando terminó el partido el siempre exigente Dusko Ivanovic se acercó a Carlos para darle la mano y felicitarle: “Pero tú qué haces que nos estás jugando en ACB”, le dijo.

El 15 de diciembre de 2009 Carlos García Ribas fallecía en accidente de tráfico, un camión le arroyó y acabó con su vida pero no con su leyenda. Durante su funeral, en una fría y lluviosa tarden del día 22 de diciembre, en la capilla del Colegio San Agustín, donde comenzó con el basket, no faltamos quienes nos sentimos afortunados de conocerle, de hacernos mejores personas, compañeros y entrenadores, allí no faltaba ninguno de sus veteranos del Real Madrid y no cabía un alfiler, el dolor y la emoción de todos los que queríamos a Carlos, para que se apagara la luz pero nunca el recuerdo, en especial los Veteranos del Real Madrid se volcaron con su familia como no podía ser de otra forma, mostrando los valores del baloncesto, donde las personas y los valores están por encima de todo lo demás.

 

Alvaro David Gijón López

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